domingo, 31 de enero de 2010

Bleeding or Bleed

Miss Marjorie Babington dice:
"Tarda en llegar, y al final , hay recompenza"

Jéssica dice:
AHHHH
DEBBbb
es la frase de hoy

Miss Marjorie Babington dice:
siiiii
http://www.youtube.com/watch?v=4APYSwWYEBo

Jéssica dice:
es la q estabamos escuchando la otra noche??

Miss Marjorie Babington dice:
si, es hermoso...

Jéssica dice:
ahhh
buenisima
pense q tu habias inventado esa frase
dije

Miss Marjorie Babington dice:
jajaja, no.... ojala pudiera crear cosas asi

Jéssica dice:
jajaj, bueno si tienes frases que sangran en tu blog

Miss Marjorie Babington dice:
estoy cansada de sangrar...









Leet it Bleed

domingo, 24 de enero de 2010

El principito.

"Yo te amo sí. El que tú no supieras nada de ello fue culpa mía. Pero no tiene importancia. Tu has sido tan tonto como yo. Trata de ser feliz."


Gracias Jess...
Realmente se va a hacer increiblemente complicado estar lejos tuyo.

miércoles, 20 de enero de 2010

No more.

Lamento haber abierto ese umbral. Haberlos conocido, a las loquitas hermosas esas, las locas del teléfono, esos seres que me representan tan bien. A esa Mexicanita divina, que sufre igual que yo, que está acostumbrada a estar lejos aunque esté dentro de su ciudad natal. Culito inquieto, una locura que podamos encontrar hermanas desparramadas alrededor del mundo, que viven allá, y acá, y por esas "causalidades" de la vida nos las choquemos. A esos bichitos y animalitos encerrados por la casita de Blas Parera, los verdaderos locos de la azotea, los únicos que se atreven a hacer lo que todos queremos importandoles realmente un comino lo que piensa el otro. La única manera de ser feliz. Al Eter marplatense, ese que me acompaña desde que llegué hace siete meses, todas las mañanas, sábados y domingos.
Lamento haberte conocido a vos, el que no esperaba, el que no quería que llegara, el que no quería que se acercara. Recuerdo el primer acercamiento, corté el teléfono, y rogué que esa fuera la última vez que hablara de esa manera con vos. Corté el teléfono y te busqué, busqué, no quería encontrarte, pero te buscaba. Y lo peor es que me buscabas, y yo con aires de grandeza me escapaba. Hasta que la increible necesidad de buscar un poco de amor me insitó a probarte un poquito. Pero no fue una degustación rápida, vos sí que sabés transformarte en un manjar. Era la venganza, eras vos y tu cuerpo, fugitivo para siempre. Conocimos la luna, el mar, pasajes, escapadas. Vos tocabas y yo vibraba. Hasta que vos, desnudo frente a mi, te hiciste piedra, te carnalizaste, te convertiste en hombre. Y yo, me transformé en una niña, chiquita, chiquita, más te conocía, más miedo sentía. Y nunca te dije nada, ni de que soñaba más de lo corriente con vos, ni que temblaba al tocarte, ni te respondía porque latía el "bobo" tan rápido, o que me hubiera gustado que me abrazaras más cuando dormiamos, o los besos al despedirnos o el dolor inmenso cuando sentí que lo que formabamos no era más que pura soledad.
Y si me voy, tengo que decirtelo, pero para que? de que sirve si estando lejos uno no puede cambiar nada? Para volverme con el sabor amargo de no ser correspondida una vez más? Para que me seques las lagrimas por lastima?

Pero... pero...

"La síntesis no pasa de ser una ilusión, es así,
con perdón, como una invalidez del lenguaje,
No es querer decir amor y que la lengua no llegue,
es tener lengua y no llegar al amor"

lunes, 11 de enero de 2010

Lacrimosa

Dolor. duele. Siempre en todos lados, más agudo, menos... más...
No quiero explicar que clase de dolor es. Me di cuenta en este tiempo que todos sentimos igual. Todos sonreimos sin sentirlo realmente. Me di cuenta que Tomás no es mi Tomás, ni el de ella, es el de todas. El de todas menos el mio. Tomás es todos también, es él que nunca me quiso, el que me quiso y me olvidó, el que me querrá, y el que me olvidó antes de quererme. Es mi padre, mi hermano, mis amigos, mis ex, mis futuros. Todo aquel que suda y eyacula, todos esos tonos graves. y todos me sangran.. y sigo por inercia, experimentando, creyendo, implorando alguna vez sorprenderme. alguna sorpresa, un hombre que no sea tan hombre, alguien sin candados, pureza, transparencia.
Ilucionarme, sentir,vibrar, sin pensar, experimentar, fluir, lanzarme de lleno, sin miedo, a vos, a el. al amor.
cansada, cansancio, ruinas, inercia.
Maldita inercia. no me deja seguir, no me deja parar.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Es la misma vuelta con diferente olor.

- Yo nunca te elegí..

- Nadie elige.

- Yo sí.

- ¿Ah si? ¿Acaso sos especial?

- Obvio Tomás.

- No tenés idea de lo que estás hablando.

- No me rompas las pelotas.

- Siempre terminas las charlas con la misma frase. "¡Tomás no me molestes!" ; "¡Tomás no rompas las pelotas!" ¿Alguna vez vas a cambiar toda esa perorata?.

- ¿Y vos? ¿Alguna vez vas a aprender a callar?

- Callo cuando aprendas a callarme.

- Yo si quiero lo hago

- Bueno, hacelo...

Tomás, ¿Me vas a dejar descansar?

si, se trata de eso, yo sé que vos lo comprendes mejor que yo. Es el silencio, callar, y esperar que escuches lo que pienso. Ni con la mirada, ni la boca, ni mis manos ... con el silencio, con esas pequeñas moléculas de aire que vibran al chocarse ante nuestro campo.Yo te siento, siento tu silencio, lo comprendo. y lo espero. Y eso que confiezo que nadie me enseñó a esperar, no me gusta de hecho, pero con vos los colores tienen otro brillo, y ya nada es negro, y el blanco me enceguece y yo... y yo... aprieto fuerte las manos, que no se escapen tus hilos, y se me escurren, y aprieto las manos, se vuelven rojas de la presión, y los hilos cada vez más finos, y vos mirás, te gusta verme luchar. Enrrollo ese último metro de hilo dorado, me vuelvo egoista, no dejo que te desprendas. Vos, sobrante, me explicas que no hay nada que prensar. Me niego a dejar que esto sea cierto. Ya estás en mi poder.

Ahora a descansar.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Tomás nunca me dijo que me quería. Nunca se lo pedí tampoco, no con palabras, tal vez si con la boca, o los ojos. De todas formas nunca me importó, ¿de que sirven esas palabras superfluas, cuando carecen de valor real? Tan sólo yo quería más, por ahí sólo quería que me clavara un poco más sus uñas frias.
Ese es el problema del tiempo, sin horas ni minutos, el problema es el tiempo, así abstracto, impuesto, exigente, precipitador. A Tomás no le importaba, a mi me precipitaba al vacío. ¡Y es que Tomás tenía esa mirada tan perdida, despojado de todo punto de partida, de toda carga, de toda consciencia por lo que se dice real!. Y en el fondo, aunque creía admirarlo, sentía profunda lastima por sus labios malgastados. Por sus palabras sin sentido.
Tomás fumaba que daba nauseas, uno atrás de otro. Tomás tomaba, y tomaba, casi siempre yo lo acompañaba, competiamos por quién llegaba más rápido a esos sueños escandalosos (aunque jamás publicados, para no generar más revuelo del que generalmente había en el aire).
Tomás me aborrecía, y yo a él. Creo que jamás podría haber llegado a amarlo, era demasiado perfecto como para ser portador de semejante calvario.

Tomás..